viernes, 26 de noviembre de 2010

Tema 1. La danza en el Renacimiento.



            a.- Cronología
b.- Características generales
c.- La danza y los tratados: el quattrocento, el cinquecento
d.- Tipos de danzas
e.- El Ballet de Cour


a.- Cronología
Renacimiento es el nombre dado a un amplio movimiento cultural que se produjo en Europa Occidental en los siglos, XV y XVI.
Diferentes etapas históricas marcan el desarrollo del Renacimiento:
La primera tiene como espacio cronológico todo el siglo XV, es el denominado Quattrocento, y comprende el Renacimiento temprano que se desarrolla en Italia.
La segunda, afecta al siglo XVI, se denomina Cinquecento, y su dominio artístico queda referido al Clasicismo o Renacimiento pleno, que se centra en el primer cuarto del siglo. En esta etapa surgen las grandes figuras del Renacimento en las artes: Leonardo, Miguel Ángel, Rafael. Es el apogeo del arte renacentista. Este periodo desemboca hacia 1520-1530 en una reacción anticlásica que conforma el Manierismo, que dura hasta el final del siglo XVI.
Mientras que en Italia se estaba desarrollando el Renacimiento, en el resto de Europa se mantiene el Gótico en sus formas tardías, situación que se va a mantener, exceptuando casos concretos, hasta comienzos del siglo XVI.
b.- Características generales
-El Renacimiento es fruto de la difusión de las ideas del Humanismo, que determinaron una nueva concepción del hombre y del mundo. El nombre “renacimiento” se utilizó porque éste retomaba los elementos de la cultura clásica
-Supone un cambio de actitud frente al conocimiento y a la percepción del mundo.
-El hombre será la unidad de medida.
-Renace el clasicismo, recuperando los estudios griegos y romanos
El artista tomó conciencia de individuo con valor y personalidad propios, se vio atraído por el saber y comenzó a estudiar los modelos de la antigüedad clásica a la vez que investigaba nuevas técnicas (claroscuro en pintura, por ejemplo). Se desarrollan enormemente las formas de representar la perspectiva y el mundo natural con fidelidad; interesan especialmente en la anatomía humana y las técnicas de construcción arquitectónica. El paradigma de esta nueva actitud es Leonardo da Vinci, personalidad eminentemente renacentista, quien dominó distintas ramas del saber, pero del mismo modo Miguel Ángel Buonarroti, Rafael Sanzio, Sandro Botticelli y Bramante fueron artistas conmovidos por la imagen de la Antigüedad y preocupados por desarrollar nuevas técnicas escultóricas, pictóricas y arquitectónicas, así como por la música, la poesía y la nueva sensibilidad humanística.
-Los centros urbanos regidos por un señor y una incipiente nueva clase social, la burguesía, iban a permitir el desarrollo de las artes y por supuesto también de la danza. Este desarrollo se produjo sobre todo en Italia, pionera en la eclosión de esta corriente artística y de pensamiento.
-Aparece la imprenta entre 1460-1480. Todo esto propició que aparecieran manuales teóricos sobre arte y también sobre danza.

c.- La danza y los tratados
Quattrocento
En Italia, alrededor de 1450 vivirá Domenico Da Piacenza, considerado por algunos historiadores como el primer coreógrafo, que escribirá un tratado De arte saltandi et choreas ducendi, libro dividido en dos partes. En la primera establece que la danza posee cinco elementos: compás de medida (musicalidad), manera (temperamento del artista), memoria, división de terreno (superficie en la que se mueve el bailarín) y “aire” (calidad del salto). En la segunda parte el autor habla de los pasos de danza: entre ellos menciona nueve eran naturales (paso simple, paso doble, repetición, continente o posición noble, reverencia, vuelta, salto y movimiento) y tres accidentales (entrechat, paso corrido y cambio de pie). Como suele ser habitual, la teoría explicaba algo que ya estaba ocurriendo en el momento en las cortes y las plazas.
            La danza pasaba por un proceso de sofisticación gradual que se empezó a acelerar, estando éstas sujetas a gran cantidad de reglas en sus pasos (en la colocación de brazos, busto y cabeza) y de evoluciones. Los espectáculos de danza de Italia que se celebraban empezaron también a incluir colaboraciones de artistas como Boticelli o Da Vinci en el diseño de las escenografías.
Guglielmo Ebreo da Pesaro. (1420-1484). Alumno de Domenico Da Piacenza, fue bailarín, maestro de danza y coreógrafo por el norte y centro de Italia. Escribió Autobiografía bajo el nombre de Giovanni Ambrosio que usó al convertirse al catolicismo. Escribirá un tratado De practica seu arte tripudi vulgare opusculum (1463) (Práctica o arte de la danza), que consta de dos partes y en el que definirá su concepción de la danza como “una acción que muestra al exterior los movimientos del alma, los cuales deben concordar con las consonancias medidas y perfectas de la armonía”. A continuación expone los principios fundamentales de la danza: concordancia entre movimiento y música, memoria de pasos y encadenamientos, consciencia del espacio, agilidad y expresión. La segunda parte es una descripción de 31 danzas bajas y bailes compuestos por él mismo y por otros maestros.
Gugliemo utilizará por primera vez el término balleto  para designar a una creación personal de ritmos y pasos originales.
Antonio Cornazzano. (1430-1484). Alumno de Domenico Da Piacenza se dedicó también a la política. Escribió Libro dell’arte del danzare (1455) en el que toma las ideas de su maestro. Dividido en dos partes, la primera es una descripción de movimientos, mientras que la segunda realiza descripciones coreográficas de 8 balleto y tres danzas bajas completadas con la notación del acompañamiento musical.
Debemos destacar algunos intentos de notación de la danza que se ven en algunos tratados. En España encontramos los manuscritos de Cervera, de mediados del siglo XV y que utilizan líneas y símbolos para representar pasos de danza baja. En Francia encontramos Manuscrit des basses danses dit de Marie de Borgogne (1495) y L’art et instruction de bien dancer (1496) de Michel Toulouze. Este último contiene explicaciones de la forma y la estructura de la baja danza así como la música y las indicaciones de 48 danzas.

Cinquecento
Las primeras danzas españolas que aparecen en un tratado de danza fueron creadas en Italia para personajes de la nobleza española radicadas en ese país. Fabricio Caroso di Sarmoneta, en su tratado Il Bailarino (Venecia, 1581), expone cuatro danzas netamente españolas: Canario, Gallarda de España, Españoleta y Españoleta Nueva, y en 1600, en su tratado titulado Novilitá di Dame, aparecen de nuevo danzas españolas: Furioso a la Española, Gallarda de España, Españoleta Nueva al estilo de Madrid y Españoleta Reglada. En estos tratados se describen cada una de las danzas, pero no se utiliza ningún tipo de notación coreográfica. Este método ofrece pasos, reglas, etiqueta, así como la música y coreografía detallada de 49 danzas renacentistas.
No menos importante es la obra La gratia d’amore, escrita posteriormente, en 1602 por Cesare Negri, en la que se describen pasos de una dificultad técnica superior y ejecutados con mayor velocidad como la pirueta doble sobre un pie o los giros en el aire. Existen también ciertas nociones de pedagogía en el sentido en el que explica que determinados pasos pueden servir de preparación a otros, y el uso de un apoyo para ejercitarse en realizar determinados pasos. Toda esta técnica descrita caerá en detrimento cuando los pesados trajes y adornos hagan imposible su ejecución.
El libro lo escribe dedicándolo a Felipe III, Rey de España y en el cual aparecen dos danzas españolas: Españolito y Canario. Ambos tratados, similares en estructura, contienen las primeras descripciones de danzas creadas para un espectáculo organizado con motivo de las bodas de la infanta Isabel Clara Eugenia con el archiduque Alberto de Austria. Este último tratado fue traducido al castellano en 1630 con el nombre de “Arte para aprender a bailar”.
En Francia, en 1588 se publicaría el tratado de Thoinot Arbeau, Orchesographie, en el que se puede encontrar no sólo descripciones de pasos que se han mantenido hasta nuestros días, sino posturas y maneras de bailar que se aún perduran en algunas escuelas de ballet. El libro confiere asimismo una gran importancia a la relación de la danza con la música y dedica un apartado a la estudio de la geometría de las danzas. Encontramos dos danzas españolas: Pavana de España y Canario. La Pavana de España es llamada así en Francia, mientras que en España se le denomina Pavana Italiana y en Italia se le conoce como Pavanill.

d.- Tipos de danzas
            Las danzas se dividían en danzas bajas y altas. Las danzas altas eran las que tenían saltos y levantamientos de piernas y las danzas bajas, caracterizadas por el arrastrado de los pies sobre el suelo. Paralelamente el baile seguía ocupando un lugar importante en las fiestas y celebraciones populares.
            Las danzas cortesanas más famosas en el Renacimiento:
            -Pavana: de origen italiano o español, era una danza deslizada (danza baja), imitando las actitudes del pavo real, en una serie de movimientos simples y afectados de cortejo, en el que se conducía a la dama de la mano, que iba un paso por delante, en ritmo lento de 4/4 o de 2/4, y que se realizaba en grupo. Mereció el título de Le Grand Bal y servía frecuentemente de apertura en los bailes ceremoniales.
            -Gallarda. Danza de una alegría fuerte y vigorosa, de origen italiano donde se la denominaba Romanesca y realizada en compás de 3/4. Empleaba gran variedad de saltos y movimientos enérgicos de piernas y gozó de gran popularidad desde finales del XVI. Existían tres variedades de la misma: el turdión, la gallarda y la volta.
            -Volta. Su nombre viene dado porque las damas eran levantadas muy alto en el aire por sus compañeros mientras ellos giraban, también se le llamaba cabriola.
            -Alemanda. Danza alemana de gran sencillez bailada en un principio sólo por hombres. Al introducirse en la Corte de Francia adquirió características más graciosas.
            -Corrente. De origen italiano, danza lenta y grave, que fue modificándose en Francia, donde tuvo gran éxito del s. XVI al XVII.
            -Gavota. Se bailaba en círculo y provenía de una danza regional; al introducirse en la Corte se llenó de magnificencia y formalidad y adoptó un aspecto rococó. Era una danza rápida en compás de 2/4 y alegre.
            Las danzas de los plebeyos en el Renacimiento:
            -El saltarello. De origen italiano, corresponde al francés pas de brebant, y se ejecutaba a ritmo de ¾ siendo una danza rápida y de gran dinamismo.
            -Los branles. Danzas sencillas que en cada región tenían su forma, aunque en general eran saltadas, y se bailaban en parejas o en círculos. Son de las danzas más antiguas y se mantuvieron hasta el s. XVII, adoptando a veces los nombres de animales o profesiones. En España se conoce como Bran.

e.- El Ballet de Cour
            Poco a poco la danza va a ser utilizada en las cortes de toda Europa como un elemento de despliegue y majestuosidad. En Francia este clima de esplendor va a hacer posible la aparición del llamado ballet comique, que va a ser asociado al ballet tal y como lo entendemos hoy. A pesar del término, debemos considerar que este tipo de espectáculos eran celebraciones en general de agasajo, en las que lo importante era el diseño espacial.

            A medida que el ballet de cour iba desarrollándose, empezó a ser importante la autoría de éstos.
Una de las personas que más propició este traslado fue Catalina de Médicis, mujer de gran cultura y amante de la danza, quien contrató a un violinista y bailarín italiano, Baldassarino de Belgiogioso (Balthasar de Beaujoyeulx), para organizar una boda el 15 de octubre de 1581, Le ballet comique de la reine. El espectáculo, de 10 horas de duración se convirtió en modelo de espectáculos posteriores. La originalidad de la obra radicó en dotar de unidad temática y artística al conjunto de danzas sociales y cortesanas que hasta ese momento no se había realizado en el ballet de cour. Constó de 16 entradas que evocaban la leyenda de la maga Circe, tema sacado de la Odisea de Homero. La relación completa de este ballet fue publicada en un costoso volumen, por lo cual tenemos constancia de todo lo acontecido.

Las características del Ballet de Cour son:
-Espectáculo eminentemente visual, por lo que los elementos efectistas jugaban un gran papel. El decorado y vestuario se cuidaba en extremo, utilizando materiales de gran valor. El uso de la maquinaria también era frecuente.
-La temática no tenía gran importancia, siendo la mayoría de las veces un pretexto para manifestar los gustos y las preocupaciones de la época, así se podían ver tanto obras referentes a la mitología como a poemas épicos o incluso ballets de carácter burlesco o pastoril.
-La acción se presentaba de manera entrecortada por las entradas y episodios sucesivos.
-Los intérpretes eran nobles aficionados, pues no llegan los profesionales a la danza hasta mitad del XVII.
-La coreografía tendrá como fuente de inspiración las danzas de corte existentes.
-Terminaban en un Gran Ballet Final con casi todos los intervinientes y un gran baile en el cual se unían éstos con los espectadores. Las ocasiones de representación eran las celebraciones por regla general.
El primero de estos ballets fue La defensa del Paraíso, celebrado en 1572. El segundo fue Ballet de los embajadores polacos, en 1573.
El esplendor del Ballet de Cour se dará en el siglo XVII en pleno periodo barroco. El último exponente de este género fue El triunfo del amor en 1681.
Mientras tanto en Inglaterra también se estaban desarrollando este tipo de espectáculos durante la época de Tudor, Isabelina y Estuardo, llamados revels, entretenimientos cortesanos de comienzos del s. XVI en los que se conjugaba música, poesía y danza con la participación de los cortesanos y los monarcas. En 1512 Enrique VIII importó de Italia la masquerie, masques en inglés que se implantaron en la corte, y que finalmente fueron evolucionando y dando un papel preeminente a la danza y el gesto.
            En el siglo XVII, la estructura del ballet era idéntica a la del teatro, con planteamiento (exposición del tema que se recitaba), desarrollo (entrées que equivalían a los actos donde se mezclaba canto, recitado y danza) y desenlace llamado Grand Ballet o ballet general, que era la apoteosis final donde sólo podía participar la aristocracia. Los decorados y las puestas en escena eran de lo más fastuosas, al igual que los trajes, llenos de adornos. Los personajes usaban máscara por respeto a las costumbres antiguas pero también para ocultar las escasas dotes de los cortesanos.
            El ballet de corte se convirtió pues en la diversión del momento y en el lugar de concentración de las artes.
            Algunas veces bailaban damas y caballeros de la nobleza aunque finalmente los papeles de mujer acabaron interpretándolos hombres de facciones finas, eliminando por completo a las mujeres de la escena.
            Durante el reinado de Luis XIII, que a menudo se exhibía vestido de mujer, el ballet se caracterizó por una falta de buen gusto en general.
            Otra manifestación que en su momento fue de gran importancia fue el ballet ecuestre, puesto que los maestros de baile también lo eran de esgrima y de equitación. En el curso de este ballet eran los jinetes los que ilustraban la acción dramática, bailando los caballos al son de la música.

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